11.17.2012
El instante más grande de Roco Sushieda Ramen
Su calidez me desbordaba, no podía evitarlo. Sus ojos que no emanaban malicia, como decía alguna compañera de su curso, estaban absorbiendo mi voluntad poco a poco… Ahí estaba con él, en el rincón de una habitación recordando vivencias de aquel año que debía ya acabar en dos días. Si me lo preguntan no sé como soporté tanto rato entre mirada y palabra que su persona emanaba. Sí, era él, la causa de llanto insoportable en mi adolescencia normal.
En ese momento en que la calma entre nosotros afloraba y todo perjuicio, problema, asunto o cuestión desaparecía… yo creía que vivíamos pensándonos… en solo un instante. Volví a caer.
Ahora, lo único que hago en este momento es prepararme para que la caída contra el duro suelo no duela tanto... Esta persona me está haciendo andar hacia arriba, estoy segura de que después me empujará al abismo, creo que así ha sido las últimas ocasiones.
Intentaré algo para que este silencio que se acaba de crear termine y estemos riendo como hace casi un año.
“Ya casi termina el año, esperemos que todo siga bien este nuevo año.”
Tras cruzar media frase, ¡Diablos! No puedo parar de ver esos ojos llenos de una luz que tal vez solo puedo ver en este momento, si tuviera una fiel cámara a mi lado, tal vez se la podría mostrar a mi mejor amiga y decir ‘¿ves? ¡No estoy loca! ¡Algo tiene este sujeto que es digno de recordar!’ Pero mostrar la causa de mi enamoramiento a mi más grande confidente, solo incrementaría el odio que esta tiene a un chico que no le ha hecho daño a nadie, más que a mí.
Por favor, Diós, Buda, Alá, Haruhi Suzumiya, perdonen a esta pequeña chica, solo necesito, un poco más… solo un intento más…
“…”
Sí, ¿qué creen que acaba de pasar? No he podido contenerme y en un gesto de infinita admiración, e infinito agradecimiento por estar conmigo un año más, le he besado en los labios. Pero no hay de qué preocuparse ¿verdad? fue de lo más pequeño que pude haber hecho, fue mi voluntad y mi orgullo escondiéndose detrás de mis hormonas y ese sentimiento de humillación. De verdad que intenté que fuera de lo más discreto, que posteriormente se escondiese entre los besos en las mejillas que él me había regalado… Tan solo espero que el interprete mi error y piense “suele pasar”, así dejaría en paz mi desabrido intento de romance, que ni siquiera ha tenido la intención de ser ese. Eso pienso después de haber bajado mi cabeza, y de haberla apoyado en su hombro izquierdo, esperando que dijera nada, como siempre lo suele hacer obligándome a tomar la iniciativa en el incesante silencio. Es que así es siempre, por eso no puedo evitarlo.
Bueno, es hora de intervenir. Justo al levantar mi cabeza, hmm, creo que está mirándome y que tal vez no ha dejado de mirarme desde el instante en que le rocé los labios… Creo que debería disculparme.
“Lo s…”
Que los ángeles que colmaban mi sueño estén arriba de mi cabeza en forma de un halo de luz, sí, no me impresionaría eso, tal vez en cuánto deje de ver estrellas me incorpore y todo vuelva a la normalidad. ¿Por qué estoy viendo estrellas? ¡Me ha golpeado! ¿Crees capaz a semejante espécimen amante de la vida golpear a un gato? Más aún, a una chica que podría denunciarlo por violencia intrafamiliar… espera, creo que estoy siendo demasiado exagerada, aunque sino lo soy ¿quién lo será? ¿Qué ha pasado? ¡Alguien que lo sepa! ¡Infórmeme ahora mismo! Estoy esperando… ¡Hey! Bueno, me hago la tonta pensando en qué fue lo que paso, resulta que tras abrir los labios para disculparme, este muchacho que está sentado a mi derecha a respondido a mi intervención de hace 2 minutos. Bueno, no sé si necesariamente fue una respuesta, pero dejémosle así, creo que estoy un poco mareada como para responder preguntas.
“…”
He estado así durante un poco de rato, si pudiera describir la escena, sería a una yo, bastante ida por el momento… dejémoslo así… cuando todo se acabe me podré preocupar de todo… ¿sí?
Regresemos al incidente de hace unos minutos; para empezar, creo que he sido víctima de uno de los sucesos más extraños de mi vida. Hubiera esperado que fuera en el cual me encontrara con un alien, con un viajero del tiempo o con una persona con poderes sobrenaturales. Tristemente ha ocurrido algo de lo que no me gustaría entrar en detalles. ¿O tal vez sí?
Hoy llevaba una playera roja y unos jeans que sencillamente le quedaban bien, a juzgar por todo la basura que se pasea en mi mente, yo suelo pensar que tiene bonitas piernas… ¡No! no tengo un fetiche por las piernas, no comenzaré a arrancarlas de todo aquel sujeto que se pare frente a mí. Si fuera el caso, ya hubiera comenzado con las del chico que hoy me ha visitado justo al medio día. Como es de suponerse le saludé cortésmente a pesar de que estaba ocupada haciendo las labores de la casa. Se reirían si comenzara a contarles, que al instante en que me percaté de que era él, imaginé una escena justo como la de las animaciones japonesas, cuando el esposo con su maleta comienza a quitarse los zapatos en la puerta diciendo “tadaima” y la siempre fiel ama de casa deja la cocina para concentrarse en recibir al adorado padre de los hijos… Bueno, creo que estoy un poco gráfica con este suceso que solo duró unos segundos.
Viendo como sostenía su mochila, quise brindarle un asiento, tal vez un poco de agua, a juzgar por lo que hice, no fue obvia mi intención, pues le dejé en la puerta unos minutos, antes de hacerle entrar. Vi sus ojos dormilones y su cabello recién cortado, me percaté de sus uñas igual, las garras afiladas de su extremidad derecha, con las que suele tocar la guitarra, están ahora cortas.
Estábamos ahora sentados en el sofá de mi casa, el mismo que había visto mis lágrimas un lunes pasado el meridiano, creo que el recordaba ese tipo de sucesos, así que tal vez aún se sentía incómodo, o tal vez era solo porque los muebles eran algo viejos y los resortes podían molestarle la espalda.
Platicamos un rato y llegó la ocasión en que mi molesta manifestación de hormonas se hizo evidente. Ya saben qué hice, y ahora sabrán que fue lo que hizo. Ha respondido eso, me ha besado en los labios y ha sido un poco intenso. ¿Puedo juzgarlo? ¿Han sentido arrepentimiento de haber sucumbido a algo? Dígamos que yo no esperaba que el contestara de esta manera, esperaba todo, menos esto, y ahora mismo yo no sabía cómo reaccionar… decidí cerrar los ojos y esperar el momento en que él, me dijera, “¿sabes? No dejo de pensar en ti, creo que te amo.” No hace falta decir que jamás dijo algo así, nada parecido, así que permítanme reír como cínica ante tal momento que casi quema toda neurona en mi ser…
Me arrepentí, intenté soltarme, pararme, quitarme de debajo de su persona, porque parecía una chica acosada por el chico que le gusta, estaba contra el sillón, prácticamente yo era cama donde el posaba su cuerpo. Traté de manifestar mi disconformidad, pero era inútil, estaba siendo absorbida por el beso… Ya estaba comenzando a calentar el alma por la pasión que tal vez jamás debió ser despertada… No… es tal vez, NUNCA DEBIÓ DE SER ALENTADA.
Rogar que nadie cruzara la puerta de mi sala, eso debió ser tema fundamental en mi cabeza. Eso esperaba, que ningún ente se apareciera detrás nuestro manifestando su enfado ante tal desorden en casa. En algún momento del sorprendente suceso, apartaba sus manos de mi cuerpo, que solo de ser tocado por él se estremecía totalmente… ‘Qué pare… por favor…’ Ignoren ese hecho, creo que tenía ganas de desahogarme al estilo chabelita. Si hubiera sido no más que una broma en este instante estaría riendo como un chaval viendo dibujos animados. Siento decir que no fue así. y no es chiste.
Ahora mismo miro las nubes, ¿alguien vendrá en mi rescate? No he podido dejar de pensar en el suceso de la tarde, y mi cuerpo tiembla solo de acordarse…
Díganme que fue todo una ilusión, y no solo eso, estoy lista para cualquier flasheo para olvidarme de todo lo pasado el día de hoy. Aún más, me gustaría que borrarán de mi mente aquel instante en que le dije que me gustaba, hace ya unos 10 meses… Me gustaría que borrarán todo lo que tenga que ver con él, pero observando mi situación, estoy lejos de ser un hombre de negro o Haruhi Suzumiya….
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